El régimen económico del matrimonio (o la pareja de hecho).

Casi todos nos hemos servido sin pretenderlo de ayuda para resolver un dilema imposible sobre el traje de boda de un amigo o amiga, u otras decisiones difíciles sobre asuntos triviales. Sin embargo, rara vez tenemos que responder sobre "qué régimen económico me vendrá mejor para el matrimonio" o "cómo puedo proteger mi patrimonio si me caso en régimen de gananciales".

Plantearse estas cuestiones no tiene nada que ver con la suerte o fracaso del matrimonio, y, sin embargo muchos abogados de familia se preguntan por qué no es más frecuente esta consulta en sus despachos. Para darse cuenta de la verdadera trascendencia del asunto vamos a ver la situación que todo el mundo tiene en mente.

Problemas de convivencia, divorcio. La situación del patrimonio no afecta al divorcio en sentido estricto y diariamente se obtienen sentencias de divorcio que no afectan en nada a la situación del patrimonio común de los cónyuges más allá de extinguir la sociedad de gananciales o atribuir el uso de la vivienda familiar. Otra cosa es la liquidación y adjudicación del patrimonio, que suele resolverse en un procedimiento específico diferente al procedimiento de divorcio y, hay que decirlo, costoso para ambas partes. Pocas personas casadas en gananciales conocen de manera precisa qué implicaciones y qué límites existen al carácter ganancial del patrimonio conyugal, cuáles son los bienes privativos o cómo procurarse una prueba a futuro del carácter no ganancial de un bien determinado. Esta consulta legal, puede ahorrarnos mucho tiempo y dinero si nos va mal. Y si nos va bien, nos puede evitar situaciones incómodas.

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