Modificación del convenio regulador y las medidas definitivas

Veremos en qué supuestos se puede instar una modificación del convenio regulador o de las medidas definitivas, incluso las aprobadas antes del 10 de octubre, fecha de la entrada en vigor de la Ley del Parlamento Vasco 7/2015 ,de 30 de junio, de relaciones familiares en supuestos de separación o ruptura de los progenitores.

En general, cuando hablamos de modificar el convenio nos referimos a alterar las medidas definitivas que han sido aprobadas por el juez. Como vimos aquí, éstas son las relacionadas con el ejercicio de la patria potestad, el deber de guarda y custodia de los hijos e hijas, atender las necesidades de alimentos, atender las cargas del matrimonio, las medidas sobre uso de la vivienda habitual y las relacionadas con la pensión compensatoria o pensión por dedicación a la familia en caso de separación de bienes.

La ley 7/2015 contempla cuatro supuestos (no confundir con causas), en los que se puede modificar el convenio:

Por acuerdo mutuo de las partes. De común acuerdo en cualquier momento se puede modificar el convenio. El procedimiento es parecido al de demanda de divorcio de mutuo acuerdo: convenimos un régimen distinto e iniciamos un procedimiento de modificación de medidas a instancia de ambos o de uno con el consentimiento del otro, para que el juez nos apruebe el nuevo convenio. ¿Se puede cambiar el régimen de comunicación y estancia o el reparto de tiempos sin modificar el convenio? Desde luego no se debe, porque tal vez mañana no estemos tan de acuerdo y porque puede significar un incumplimiento de sentencia.

Por sobrevenir una causa prevista en el propio convenio regulador. Si en el convenio aprobado en su día, hemos previsto, por ejemplo, que si sucede x cambiamos el régimen de comunicación y estancia con los hijos o hijas, cuando se de esa circunstancia x, cualquiera de los progenitores o ambos de común acuerdo pueden instar la revisión de las medidas.

El tercer supuesto es por sobrevenir una “alteración sustancial de las circunstancias”. Lo más relevante a efectos prácticos es que la entrada en vigor de una nueva regulación foral o autonómica puede ser en sí misma una alteración sustancial de las circunstancias, como lo fue en su momento el establecimiento de una nueva doctrina jurisprudencial en relación con la custodia compartida. Esta disposición de la ley 7/2015 concuerda con la Disposición Transitoria de la misma ley, que establece que, “las normas de esta ley serán de aplicación a la revisión judicial de los convenios reguladores y de las medidas judiciales adoptadas con anterioridad a su entrada en vigor, cuando alguna de las partes o el Ministerio Fiscal lo soliciten y el juez estime que se dan las circunstancias recogidas en ella [la ley 7/2015].”

Y por último, por incumplimiento grave o reiterado, de manera injustificada, de las obligaciones establecidas en el ejercicio conjunto de la patria potestad. Faltaría más, el incumplimiento sistemático del convenio lo convierte en ineficaz para proteger, entre otros bienes, el interés superior del menor. La ley dice que el incumplimiento ha de ser grave o reiterado y además de manera injustificada. La casuística da para mucho. En cualquier caso, los adjetivos apelan un criterio de razonabilidad.

A modo de resumen, desde el 10 de octubre se aplicará la ley vasca de custodia compartida a los procedimientos de revisión de medidas en los supuestos que enumera el artículo 5.6 de la ley y, señaladamente, cuando la nueva norma supone una alteración sustancial de las circunstancias que se tuvieron en cuenta para aprobar la medida que se quiere modificar. 

Si crees que la nueva ley puede permitir cambiar las medidas definitivas de tu divorcio o conoces a alguien que pueda tener interés en ello, llámanos y resuelve tus dudas sin compromiso. Si lo prefieres envía un mensaje de contacto y te respondemos dentro del siguiente día laborable. 


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